Translate

Mostrando entradas con la etiqueta antisistema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta antisistema. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de octubre de 2013

La hojita

No soy más que una hojita que arrastra la corriente, se arremolina en las turbulencias y retorna a bajar, sube y baja al son de la abrupta corriente,  suave ahora y abrupta de nuevo...


¿Qué es la vida? No tenemos tiempo para vivir. La máquina nos engulle más que nos libera.
Taishen Desimaru
La práctica del Zen 

Decía Mester Eckart, parafrasándolo, que "Los demonios que quieren llevarnos no son más que ángeles a los que nos resistimos al no aceptar la muerte". No conseguí entender a Mester Eckard si no a través de los libros de Erich Fromm y sus interpretaciones. En casa tengo muy manoseado "El triunfo de la nada" que compré, creo, en una terminal de aeropuerto.

En la película de terror de titulada en España "La escalera de Jacob"  aparece un personaje que es el quiropráctico del protagonista. A lo largo de la película le suelta varias citas de Mester Eckart para guiarle en su búsqueda del entendimiento. Aparecen demonios que quieren arrastrarlo al infierno, hasta que entiende que realmente está muerto, y los demonios aparecen ahora como ángeles que le llevan...


Bueno, creo que con esta entrada me he repetido un poco.

El libro de La practica del Zen es un buen manual de zen y escrito para mentes occidentales. Explica sucintamente la práctica del Zen y el significado de algunos koan, pienso que es una buena guía de iniciación. Después habrá que encontrar un maestro, yo todavía no lo he encontrado.

La cabecera de esta entrada es lo que me ha venido a la cabeza mientras escuchaba un solo de piano de George Winston. Me gustaría ser esa hoja que simplemente se deja arrastrar en vez de estar luchando y no ver demonios donde en realidad hay ángeles. Conocer realmente lo que soy para poder parar el tiempo y que la máquina no me engulla. Entre tanto, de vez en cuando, retomo la meditación que suelo olvidar cuando la máquina me atrapa e intentar, sin mayor intención, dilucidar qué es la vida.

Ken Robinson habla del elemento, aquello para lo que somos más aptos. Aquí, la maquinaria se encarga de matarlo y evitar que comprendamos quienes somos y busquemos nuestro elemento. La máquina, la escuela, no es un buen lugar para conocerse a fondo. Si estás capacitado para, por ejemplo, ser escritor, la escuela no va a sacar esa faceta tuya. Es un rodillo nivelador que coloca a todos a la misma altura. Los superdotados solo interesan por sus aptitudes matemáticas.

La creatividad y otras habilidades están fuera de la escuela, heredera de la que se creo en los albores de la revolución industrial. Una escuela que capacita a los obreros con unos saberes prácticos para la cadena de montaje. El trabajo, tal como está ahora, es un entorno altamente deshumanizado. Se compra y se vende el tiempo, ese que nos falta para vivir. Hay intermediarios que sacan tajada de ese intercambio.

Muchos de nosotros estamos en esa situación en la que se mercadea con nuestro trabajo y donde empresas sacan pingües beneficio colocándonos en clientes. Es el sector de la informática el que más conozco y los casos de cesión ilegal, en el que grandes empresas conocidas son cómplices, es de lo más habitual esta práctica.

Estamos en los inicios del siglo XXI y la maquinaria que nombra Taishen Desimaru está muy bien afinada. Tenemos somníferos para descansar, consumimos para aliviar la angustia de sentirnos nada, mientras la maquinaria nos trata como cosas, manipulándonos, eliminando cuanta humanidad hay en nosotros y en la misma medida anulando la capacidad de saber quienes somos.

No me parece anecdótico el caso de Díaz Ferrán. Los que manejan la maquinaria mienten y manipulan. Este señor propuso muchas cosas que iban en detrimento de los trabajadores, de un sueldo justo y de tener tiempo libre, tiempo es vida. Mientras, desfalcaba, vaciaba el capital de las empresas, estafaba a clientes... el signo del capitalismo.

Si alguien te pide compromiso con la empresa mal vamos. Mi jefe es muy manipulador y se piensa que soy imbécil, sé que no me subirán el sueldo o la categoría nunca ni que me darán nada que sea un ascenso. Dejaré que siga pensando que soy un imbécil, ya sé que mi futuro no está en la informática, que no haré carrera en mi empresa y que tampoco quiero ascender en la escala de la deshumanización. Lo digo por que mi empresa es como un campo de concentración ponle tu el nombre que quieras, en donde asciendes si eres más malvado y sádico con los prisioneros y el más malvado, sádico y psicópata es el director del campo. Intentaré mantener la dignidad y tener confianza en el futuro, no tener miedo. El miedo cercena la creatividad y convierte a los ángeles en demonios.

La maquinaria te vende somníferos y cosas para que seas feliz, te ha enseñado que ahí está la felicidad: tanto tienes, tanto vales. Funciona tan bien que no te planteas nada, tu futuro y realidad se basa en ganar más y tener mejor casa y coche. No te planteas además, por que, desde la escuela, estás muy condicionado a estudiar una carrera, a no arriesgarte, a no coger las riendas de tu vida y seguir el camino trillado.

Hoy pocas carreras ofrecen salidas laborales. No hay trabajo, por lo que está muy devaluado: mucha oferta de capacidad laboral y poca demanda. Esto tira a la baja el precio del trabajo que son nuestros salarios y nuestro tiempo. Nuestro tiempo es vendido como las frutas, hortalizas y demás productos del campo. Un informático, hoy en día, es como un agricultor: los intermediarios se quedan con la mayor parte del beneficio y quedan migajitas para llegar a fin de mes.

Le vendemos el alma al diablo, y el cuerpo, la cascara que queda, se queda en la línea de producción.

Mejor arriesgarse, buscar aficiones, intentar parar el tiempo, dejar aparcada la necesidad de sentirse algo a base de compras y arriesgarse no acallar las voces con somníferos. Si no duermes bien, ¿qué está pasando?

Nos toca vivir una época difícil, es momento de que nos pongamos codo con codo a colaborar e intentar no engrasar más a la maquinaria. Dejar de pertenecer a este matrix que se alimenta de nuestra energía vital, no dejar que nos quiten lo más preciado, que el cuerpo no quede como un cascarón vacío. Hay que hablar y reunirse, sentirse en comunidad y sentir al otro.

Escupida esta entrada, ya en otro momento intentare pulirla un poco. Si han habido faltas, ya lo revisaré.

Gracias Raquel por haber compartido este vídeo, ideal para el momento:


¿Bailamos? por dm_523e02e4c6a97

miércoles, 18 de mayo de 2011

Demagogia

¿Os acordáis de "El Efecto Iguazú? Más o menos. Yo me quedé con la imagen que le da título a la película, documental, o que mas da lo que sea. Iguazú son esas inmensas cataratas que están compartidas entre Argentina, Brasil y Paraguay. En el documental muestran una imagen de esa inmensa cantidad de agua, desde arriba, que se acelera cuando se acerca al precipicio y cae abruptamente. Lejos del borde parece quieta, tranquila. Si una persona navegase en una barquita no tendría ningún presagio de lo que puede pasar, hasta que poco a poco, y acercándose al borde, ve como acelera aumentando la velocidad llegando a un punto en el que no pudiendo hacer nada caería en el abismo.
  
¿Y el efecto mariposa? Habréis oído alguna vez eso de que el batir de alas de una mariposa en Brasil podría ocasionar un huracán en China. Que hermoso, algo tan pequeño y con tanto poder. Es lo bonito de los sistemas complejos y caóticos, una pequeña variación en las condiciones supone un resultado impredecible. ¿Sabés tú predecir con seguridad que puede ocurrir mañana? Con cierta seguridad, ¿verdad? Pero ¿y si eres esa persona que navega en barca por el río Iguazú, ajeno aún de que tu vida se acelera hacia un final claro, pero impredecible para ti?

Nadie lo sabe. Nadie sabe si hay una mariposa juguetona y caótica, o quizás miles, batiendo las alas en Brasil y preparando el huracán que barrerá la superficie de China, o España.
  
Cuantas veces oigo últimamente la palabra "demagogia". Se está desdibujando su significado. Demagogia ya no significa lo que significaba. Busco en el diccionario de la RAE y leo:


demagogia.


1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.


2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

Mira que estaba equivocado y lo digo sin ironía. Yo pensaba que demagogia era hablar pretendiendo llevar la razón con una lógica inconsistente o un razonamiento falto de información, esto es, exponer algo de lo que en el fondo no tenemos suficiente información para hablar de ello. Y como muestra un botón, artículo de El Pais donde tachan de demagogos a Aleix Saló y a Michel Moore: http://politica.elpais.com/politica/2011/06/28/actualidad/1309289471_668657.html

Últimamente demagogo es aquel que ejerciendo crítica cuestiona el sistema, o lo que es lo mismo, alguien que se etiqueta de antisistema. Pues mira que la RAE muestra una definición muy clarificadora de los que ejercen la demagogia, aquellos que están deshaciendo nuestra democracia. Grave, más grave, cuando deberían de ser sus valedores y garantes.

Iguazú... mantente en esta suave ilusión de calma mientras de forma imperceptible tu barca se acelera. Si piensas que las naciones árabes están lejos, que no tiene importancia la falta de coherencia en que haya una intervencion en Líbia pero no en Siria, si te da igual pensar que hay mucha gente que pasa hambre y sed, que se mata por el petroleo, las piedras preciosas o el tráfico de armas, llámame demagogo por opinar, por pensar que se debe de hacer algo, por alegrarme de las convocatorias de democraciarealya.es. Pensamos que esas cosas están lejos, si acaso nos preocupa el tráfico de mujeres en nuestro país o en Europa, esa entidad que se desmigaja.

Pero no quieras callarme, ya ves que el demagogo no soy yo, que son otros. Yo, a lo más, acepto que mi propio país venda armas que matan gente por que eso es bueno para la economía. Que asumo mi propio racismo de baja intensidad, ese que cuando eramos chicos nos hacía creer que los del barrio eramos los mejores. Ahora el barrio ha cambiado, es un poco más grande. Pero siguen habiendo otros barrios que no integramos y que vemos poblados de gente distinta a nosotros.

Quizás eres de los que piensan que criticar el sistema, manifestarse en contra del paro, del derecho no hecho valer de una vivienda digna, es dar alas a la derecha, caes en la trampa de mantener una democracia ficticia. Son más cosas las que no sabemos, y nos quieren conducir más de lo que te piensas. Opina, habla, y, sobre todo mira. No hay que irse lejos para ver ejemplos, ahí va algunos:

  1. En pleno inicio de la crisis y caída de precios de los pisos yo leí a sesudos asesores decir que la vivienda era una buena inversión. Miré de donde provenían y resultaba que estaban en nómina de las inmobiliarias.
  2. Enron se fue a pique y sus cuentas eran auditaras por Arthur Andersen que las calificaba como buenas.
  3. Tenemos a un director de la ortodoxia capitalista, socialista para mas indicaciones, acusado de un intento de violación. Bueno, quizás no sea culpable, pero el tema huele tanto como que un socialista diriga el FMI.
  4. Después de Fuckusima todavía querían hacernos creer que las centrales nucleares son seguras y, aunque lo sean, que ya nadie se lo cree ¿quién me asegura a mí que la sociedad va a seguir teniendo los medios técnicos adecuados para almacenar unos residuos con un tiempo de actividad de miles de años?¿los mismos que no preveyeron la crisis y nos hablan de las bondades del neoliberalismo, aun a pesar de la que han liado con unos bonos no diría yo basura si no hijos de puta? ¿Esos que valoran a la baja deudas soberanas y auditan cuentas de empresas y no ven que se van a la quiebra o que le dan la calificación triple A a unos productos financieros incomprensibles y absolutamente nefastos?
  5. ¿Nadie vió que la crisis en España se iba a dar, con o sin crisis mundial? Era una cuestión de tiempo que tantas familias endeudadas en hipotecas supondrían al final un lastre al solo invertir en un bien, el pago de la hipoteca. El milagro de la economía Española era como el efecto Iguazú, te vas arrastrando sin ver la caida hasta que la velocidad es tan alta que ya no puedes hacer nada.
  6. Los biocombustibles duraron un año o dos, no más. Pero en ese tiempo se arrancaron hectáreas y hectáreas de bosque tropical para plantar cereales con los que fabricarlo. Todo por el bien de la economía del primer mundo.
Pienso si el mal que le hacemos al medioambiente no es también como el efecto iguazú. Ya se han perdido muchas especies, se han contaminado muchos rios, se han destruido muchos manglares que protegen las costas, el mar está contaminado de cesio, mercurio, plástico. ¿Sabemos que efecto pueden tener estas no precisamente pequeñas variaciones de las condiciones a las que estamos sometiendo a nuestro caótico medioambiente?


Mariposas, seguid aleteando alas...