En ese momento no era una gota en el espacio infinito, la infima parte de lo más ínfimo del universo: era el jodido universo entero. Un universo donde no cabía nada más que una brecha infinita, una caida en un vacío inabarcable que podía hacer estallar cerebros.
Los seguros de los coches hacían ruido, plástico golpeando..."tchac"... al acercarme a ellos en el semaforo y cruzar camino del parque. Pizza en el estómago tras una noche agradable de cena y pacharanes, no muchos, la mente consciente.
El abismo se abre justo delante mío y empiezo a correr, engullido por la pizza de mi estómago, sólo algún kilometro, lo justo para poder descansar, eso es lo que me hace falta.
La noche me envuelve y agranda el abismo de mi profunda soledad, mi vacío que apenas llena la pizza de mi estómago.
Es duro, para algunos, nacer y criarse en Entrevías. Si eres afortunado, la mierda solo te salpica un poco y, quizás, te haga más fuerte.
Corro intentando relajar la mente, que el cuerpo caiga vencido por el cansancio, los árboles me dan un poco de realidad, lo único acogedor en este pequeño y puto universo. Quiero reventar a correr, vomitar toda la angustia de mi estómago. El cuerpo, no obstante, apenas responde y vuelvo a casa, vencido por la angustia y el vacío.
Los colores cambian su tono y los grises son más grises. Lo que era dejó de ser, y el sentido se pierde en el abismo que te arranca el estómago empujándolo para abajo con fuerza. Las risas no han dejado paso al llanto, ¡ojala!, solo al inmenso vacío en el que palpita mi corazón que intenta estallar cada segundo. No sé por qué nombro a Dios en este párrafo, hoy Dios se fue a casa enfermo. Hoy Dios dejó de existir, dejó de existir arriba y abajo, el amor y la guerra. La razón, hoy, está de baja por enfermedad.
En este puto Universo, hoy, solo hay un hombre delgado con aspecto de yonki corriendo por las calles de Entrevías, bendita seas.
¿realmente vamos hacia tiempos mejores? Se me ha quedado trasnochada la pregunta, ya tenemos una respuesta
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lunes, 25 de octubre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Jonesboj 304078
-Ya llevo liquidados 60, hoy se acumula el trabajo.
-Hace 15 años se intensificó la producción, por eso tenemos que liquidar a tantos..luego bajó... la falta de presupuesto. Se gastó más de lo que se tenía ... Alcánzame un nuevo cartucho...
- Bueno, voy a por el siguiente...
- Hola, eres Jonesboj 304078, ¿verdad?
-Sí.
-Te sientes cansado... relájate. Ahora podrás descansar un poco.
-Muy bien.
-Cuantos años tienes.
-20
-Te voy a inyectar un compuesto que te hará dormir, relájate...mañana te encontrarás perfecto...como siempre.
-Vale
Soy Jonesboj 304078. El padre me va a inyectar un calmante. Cuando te han herido suelen hacerlo, al día siguiente ya no sientes dolor y te encuentras recuperado.
Un disparo seco de la pistola impulsa el calmante en mi interior... hola... soy Jonesboj...me siento... mi mente vuela...bien...mi cuerpo...los ojos...cierro ...noto mi ...las palpitaciones de mi corazón...hola..soy jones...30...
boj...40...calma...78
-Anota una nueva entrada...
-Dime.
-Jonesboj...30..40..78.
-¿68?
-78
-Ok. Cuantos nos quedan hoy.
-19 más y habremos acabado el trabajo. Mañana podremos revisar las fichas, no parece que vayamos a tener tanto jaleo. Estamos cansados y con ganas de volver a casa.
-Hace 15 años se intensificó la producción, por eso tenemos que liquidar a tantos..luego bajó... la falta de presupuesto. Se gastó más de lo que se tenía ... Alcánzame un nuevo cartucho...
- Bueno, voy a por el siguiente...
- Hola, eres Jonesboj 304078, ¿verdad?
-Sí.
-Te sientes cansado... relájate. Ahora podrás descansar un poco.
-Muy bien.
-Cuantos años tienes.
-20
-Te voy a inyectar un compuesto que te hará dormir, relájate...mañana te encontrarás perfecto...como siempre.
-Vale
Soy Jonesboj 304078. El padre me va a inyectar un calmante. Cuando te han herido suelen hacerlo, al día siguiente ya no sientes dolor y te encuentras recuperado.
Un disparo seco de la pistola impulsa el calmante en mi interior... hola... soy Jonesboj...me siento... mi mente vuela...bien...mi cuerpo...los ojos...cierro ...noto mi ...las palpitaciones de mi corazón...hola..soy jones...30...
boj...40...calma...78
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-Jonesboj...30..40..78.
-¿68?
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-Ok. Cuantos nos quedan hoy.
-19 más y habremos acabado el trabajo. Mañana podremos revisar las fichas, no parece que vayamos a tener tanto jaleo. Estamos cansados y con ganas de volver a casa.
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martes, 27 de julio de 2010
La codicia
Bonito el artículo de El País, creo que de Borja Vilaseca (he de confirmar lo, si me he equivocado dímelo), acerca de la codicia http://www.elpais.com/articulo/portada/Anatomia/codicia/elpepusoceps/20100606elpepspor_6/Tes
¿Has leído la fábula final de los pescadores? Nada más leerla pensé: que errónea es. No deja de ser un bonito ideal que ójala fuese realidad. Lo que ocurriría en verdad sería:
Había un lejano pueblo cuyos habitantes vivían de lo que les ofrecía la naturaleza. Había una comunidad de pescadores que todas las mañanas salían a pescar y siempre regresaban a puerto donde vendían parte de su siempre nutrida mercancía. Sus métodos de pesca eran tradicionales y la pesca nunca les había faltado. El dinero obtenido de la venta de sus capturas servía para comprar en el mercado de los agricultores cuanta verdura y fruta fresca les era necesaria
Un experto económico, licenciado en Harvard, con varios cursos en prestigiosas escuelas de negocio de España y con un coach personal que le ayudaba en su crecimiento íntimo, llegó al pueblo de vacaciones. Este hombre de mente ágil e inquieta rápidamente vio cuan atrasados estaban los pescadores del lugar en sus métodos de pesca y calculó el potencial de capturas posibles a medio plazo. Con los datos que obtuvo pensó no mucho tiempo y convirtió su ocio en negocio para montar una asesoría y adiestrar a los pescadores en el uso de los artefactos más modernos, ergonómicos y productivos de la industria de la pesca. Montó una empresa de logística para traer todas estas mercancías al pueblo y llevar las capturas a las grandes ciudades y otros pueblos.
El licenciado en Harvard, con varios cursos en prestigiosas escuelas de negocio de España organizó una empresa de marketing para difundir las bondades del progreso y la economía de mercado y de la nueva era que nos había tocado vivir en la que todo era posible.. casas, coches, lujos... todo al alcance de la mano a poco que uno fuese inteligente y audaz. Igualmente fue montando otra serie de sociedades mercantiles que en este momento no voy a describir salvo una: organizó una empresa de crecimiento personal contratando a varios coach dirigida a gente bien y con dinero.
Así pues, fue convenciendo a los pescadores de las posibilidades que tenían en el empleo masivo de las nuevas artes de pesca: cuantas capturas podrían realizar al día, precio mercado actual de las capturas, inversiones necesarias , retornos, beneficios...mercado... en fin, la mitad se entendían, al menos lo que estaba relacionado con ganar dinero para tener prestigio, coche, casa grande...la otra mitad apenas se entendía.
Solo algunos pescadores se convencieron al principio y pidieron préstamos a la banca comercial que creo el licenciado en Harvard con varios títulos de escuelas de negocio de España, cuya sucursal estaba en la plaza del pueblo, a un interés del euribor más un diferencial del 1.75. Los artefactos de pesca fueron a comprarlos a la tienda de aparejos y artes de pesca que estaba al lado de la sucursal bancaria, también puesta por el licenciado en Harvard con varios títulos de escuelas de negocio de España.
Así que algunos pescadores empezaron su antigua actividad con métodos nuevos, vendiendo sus capturas a la empresa distribuidora de pescado del licenciado en Harvard con varios títulos de escuelas de negocio de España. La empresa distribuidora de pescado establecía el precio bajándolo a un 70% del que era antes de que se revolucionasen los métodos de pesca en el pueblo, pero no importaban por que se capturaba un 600% más de pescado y los pocos pescadores que aplicaron las nuevas artes de pesca obtenían, dado el gran número de capturas, un beneficio enorme.
Como estos pescadores se hicieron ricos, empezaron a acudir al centro de crecimiento personal y contrataron a coachs personales para que les ayudasen en su crecimiento personal. Como el dinero les sobraba, compraban mucho y, como se saciaban, también tiraban mucho: muchos restos de alimento; el aceite de los cambios de aceite que fue ensuciando el mar; los manguitos de los cambios de manguitos de los coches y que fueron fueron ensuciando la playa; etc.
Los pescadores que no se habían subido al progreso obtenían ahora unos beneficios un 70% inferiores, con lo que tenían que trabajar 300% más. La opción para algunos fue adoptar los nuevos métodos de pesca, con lo que fueron al banco, a la nueva sucursal que había abierto en el barrio de los pescadores. Se endeudaron al euribor que estaba más bajo y a un diferencial del 2, 0.75 más que aquellos primeros compañeros que habían adoptado antes que ellos el progreso. Pero estos pescadores que se habína subido tarde al progreso les costaba más pescar, por que la pesca ahora no se encontraba en bajura. el mar estaba contaminado y extenuado: las pocas capturas que se realizaban no eran aptas para el consumo humano por los altos niveles de tóxico que contenían y la agencia de vigilancia de la salud no permitía su comercialización ni el consumo propio.
Los barcos ahora eran potentes, pero más caro. Eran lo que se necesitaba para hacer largas expediciones hasta donde se encontraban los caladeros más nutridos. Estas nuevas embarcaciones necesitaban de una tripulación de más hombres.
Aquellos que no se subieron al carro del progreso en la primera oportunidad ni en la segunda, ya no podían adquirir créditos para comprar los nuevos y modernos artefactos de pesca: eran más caros por que la pesca era más dificil de conseguir. Algunos se enrolaron en los barcos de los cuales eran patronos los primeros pescadores que sí se habían subido al carro del progreso, y en los más modestos de aquellos que se subieron en la segunda oportunidad al tren del pogreso perpetuo.
Las modernas artes de pesca eran áltamente productivas, por cada pescador el número de capturas era de 200 veces más. No todos los pescadores qeu no se subieron al tren de porgreso encontraron trabajo y, los que no lo encontraron, no pudieron seguir con sus actividades tradicionales por que la pesca se había agotado: ahora hacían falta potentes barcos pesqueros que permitiesen navegar muchas millas mar adentro para encontrar los productos del mas. El paro en el pueblo degenero en pobreza hambre, desesperación y delincuencia. No había trabajo para todos, no había forma de crearlo. No obstante la riqueza llegó al pueblo, se multiplicó por 1000, unos se hicieron ricos, otros más ricos, y uno se hizo riquísimo: el licenciado en Harvard con varios títulos de escuelas de negocio de España. Todos tenían un coach y sus coches contaminaban con sus aceites y sus manguitos la playa del pueblo matando en las millas cercanas la vida marina o alterando lo niveles toxinas haciendo la pesca de bajura no apta para consumo humano.
Así pues, los que no podían pescar en bajura y no se subieron al progreso, unos estaban en el paro y otros trabajaban a destajo enrolados en barcos qeu zarpaban rumbo a lejanos caladeros durante varios días...
Aquí dejo mi propia fábula, continúala tú si quieres por que da para mucho más. A mí me reclaman otras responbsabilidades ahora mismo, ya coregiré los escrito, adios.
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viernes, 26 de marzo de 2010
Un hombre de cristal
El otro día me rompí como cristal frágil. Tropecé tontamente, caí al suelo y, al golpearme, pedazos de mi cuerpo se fueron extendiendo proyectados en todas direcciones. Algunos pedazos grandes, otros, pequeños. Los más pequeños más lejos fueron y los más grandes quedaron más o menos juntos en el sitio donde caí.
Encontré pedazos debajo de los muebles, en los rincones más inaccesibles.
En la soledad de la habitación resultaba difícil juntarles, yo era esos pedazos de cuerpo distribuidos por toda la estancia. No es una operación fácil primero mover la mano más entera para, poco a poco, ir recogiendo cachitos de mí. Primero fui completando las partes más móviles: manos, brazos, pies, piernas... después juntando las partes del cuerpo, agregando la cabeza y, finalmente, colocando las piernas en su sitio para finalizar con los brazos.
¡Completo al fin! No tardé menos de cuatro días en finalizar la tarea. A veces caigo y me rompo en mil pedazos pequeños, entonces puedo tardar un mes en volver a colocarme. Otras veces me parto en dos o tres pedazos y me cuesta un día.
Me pasa con frecuencia, al año varias veces, tres, cuatro. Entre cada vez vivo como si no me ocurriese y no pienso en ello, pero cada vez que me veo caido, recogiendo mis pedazos, la realidad cambia y me siento fragil, de cristal.
Encontré pedazos debajo de los muebles, en los rincones más inaccesibles.
En la soledad de la habitación resultaba difícil juntarles, yo era esos pedazos de cuerpo distribuidos por toda la estancia. No es una operación fácil primero mover la mano más entera para, poco a poco, ir recogiendo cachitos de mí. Primero fui completando las partes más móviles: manos, brazos, pies, piernas... después juntando las partes del cuerpo, agregando la cabeza y, finalmente, colocando las piernas en su sitio para finalizar con los brazos.
¡Completo al fin! No tardé menos de cuatro días en finalizar la tarea. A veces caigo y me rompo en mil pedazos pequeños, entonces puedo tardar un mes en volver a colocarme. Otras veces me parto en dos o tres pedazos y me cuesta un día.
Me pasa con frecuencia, al año varias veces, tres, cuatro. Entre cada vez vivo como si no me ocurriese y no pienso en ello, pero cada vez que me veo caido, recogiendo mis pedazos, la realidad cambia y me siento fragil, de cristal.
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